El pasado 24 de febrero se celebraron las 'II Jornadas de Sinergias para la Colaboración Estratégica entre Unidades de Investigación del INUO'. Estas jornadas han sido organizadas por el Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva (INUO) de la Universidad de Jaén con el objetivo de identificar y fomentar las sinergias entre las unidades del Instituto, a fin de facilitar el conocimiento mutuo de sus líneas de trabajo y promover colaboraciones concretas, especialmente con la reciente incorporación de la Unidad de Transformación Digital e Inteligencia Artificial.
El acto comenzó con la bienvenida del director del INUO, Juan B. Barroso, que agradeció la gran acogida de las jornadas por parte del personal investigador del Instituto y de Centros e Institutos de investigación de la Universidad de Jaén. A continuación, explicó brevemente la dinámica de las jornadas que iba a estar compuesta por una breve presentación de las líneas de investigación desarrolladas en cada unidad, seguido de un análisis de posibles sinergias y colaboraciones con otras unidades a fin de cubrir necesidades actuales de investigación.
En primer lugar intervino Juan Carlos Begara Morales, investigador de la Unidad de Bioquímica y Estrés Celular, cuyas líneas de investigación se centran en el estudio y la caracterización de los mecanismos de respuesta de los cultivos frente al estrés abiótico derivado de condiciones adversas, especialmente aquellas asociadas al cambio climático, con el objetivo de contribuir al desarrollo de herramientas biotecnológicas que favorezcan la adaptación de los cultivos al medio.
Seguidamente, el responsable de la Unidad de Ecología, Roberto García Ruiz, resaltó el objetivo principal de la unidad centrado en el diseño e implementación de soluciones ecológicas/sostenibles en la gestión del olivar. Para ello, la unidad está compuesta por personal investigador multidisciplinar integrando zoólogos, ecólogos, botánicos y ecofisiólogos vegetales. Más concretamente, sus principales líneas de investigación están orientadas al fortalecimiento de la prevención y el control de plagas y enfermedades en el olivar, el análisis de las respuestas ecofisiólogas del olivo ante situaciones de estrés y enfermedades, la diversificación en el olivar e implantación de cubiertas vegetales, el estudio de las dinámicas suelo-olivo-calidad y la seguridad de los aceites de oliva, entre otras.
Por parte de la Unidad de Genómica y Mejora Genética participó Alicia Serrano Gómez destacando la principal línea de investigación de Genómica basada en el estudio del genoma del olivo, puesto que si se comprende su información genética se puede mejorar su estado en el cultivo. En cambio, la parte de Mejora Genética se centra en la productividad del cultivo y la calidad del aceite, para ello, estudian diferentes sistemas de cultivo teniendo en cuenta condiciones ambientales adversas y la resistencia de enfermedades, a través del uso de patrones y de herramientas biotecnológicas. Asimismo resalta la existencia del Banco Mundial del Germoplasma del Olivo que está compuesto de más de 1.100 variedades de olivo procedentes de todo el mundo, lo cual aporta una gran diversidad genética para los estudios genómicos.
Terminando el primer bloque de presentaciones, la investigadora María Dolores La Rubia García comentó que la Unidad de Ingeniería de Procesos trata de contribuir al avance del conocimiento y elevar el nivel tecnológico de las empresas del sector oleícola, además de generar y aplicar el conocimiento científico y tecnológico al sector. Entre sus principales líneas de investigación se encuentra la tecnología de elaboración y caracterización físico-química de los aceites de oliva; la caracterización, utilización y aprovechamiento de subproductos del olivar, e industria oleícola; los tratamientos de efluentes líquidos como su uso en la producción de compuestos energéticos mediante la utilización de organismos fotosintéticos; y la hidrólisis y fermentación de materiales lignocelulósicos de la industria oleícola en la obtención de productos de alto valor añadido. En la actualidad, están desarrollando un proyecto financiado por el programa europeo ‘Marie Sklodowska-Curie’ basado en la obtención de hidrogeles a partir de residuos del olivar, fomentando la economía circular del sector oleícola.
Tras la pausa para el café, Francisco José Torres Ruiz, responsable de la Unidad de Marketing y Economía destacó que tratan de conectar la investigación con necesidades reales del mercado y de los usuarios, de traducir resultados científicos en servicios, productos y decisiones estratégicas y, más concretamente, de trabajar desde una lógica de impacto, sostenibilidad y adopción. Para ello, analizan el comportamiento del consumidor, la optimización de las actividades de comunicación, las políticas agroalimentarias, los flujos de comercio internacional y sus causas, los efectos de las certificaciones de calidad, el cooperativismo agroalimentario, el fraude alimentario, entre otros.
A continuación, el investigador David Moreno González, de la Unidad de Química Analítica, destacó los principales proyectos donde participa el personal investigador de la unidad. En la actualidad están desarrollando estrategias multidimensionales para la autentificación de matrices alimentarias complejas, que va a permitir medir la autenticidad de los aceites de oliva. Asimismo, su investigación se centra en la búsqueda de biomarcadores de exposición de pesticidas en agricultores del sector del olivar mediante el diseño de herramientas analíticas para su determinación.
Seguidamente, el responsable de la Unidad de Robótica y Automatización, Pablo Cano Marchal, destacó que las líneas de investigación de la unidad están estructuradas en cuatro bloques: (1) El modelado y el control del PEAOV que posibilita la toma de decisiones automática, sistemática y estructurada; (2) el desarrollo de sensores avanzados centrados en la visión por computador, que suele utilizarse para la inspección de aceituna en patio y de la pasta de aceituna de la batidora en la almazara; la espectroscopía NIR, aplicada a orujo y aceite; las cámaras espectrales en aceituna, por ejemplo, para la detección de fitosanitarios; y la nariz electrónica, utilizada para la clasificación de los aceites de oliva vírgenes por calidad; (3) el aprendizaje automático y la inteligencia artificial aplicada para la mejora de calibraciones y la construcción de modelos; y (4) la agricultura de precisión centrada en la monitorización de olivar y fenotipado.
Posteriormente, Juan B. Barroso, en ausencia del responsable de la Unidad de Salud y Epidemiología, resaltó que esta unidad ha descubierto en sus estudios previos, la existencia en los Aceites de Oliva Vírgenes (AOVEs) de varios compuestos con propiedades antitumorales y que, en su conjunto, representan las propiedades saludables y preventivas de este alimento. Actualmente, sus líneas de investigación están enfocadas en el asesoramiento y diseño de estudios en poblaciones humanas con base estadística, dado que permite detectar la causa-raíz de diversas enfermedades con el fin de poder desarrollar estrategias de prevención.
Finalmente, las Jornadas concluyeron con la intervención de María Isabel Ramos Galán, investigadora de la Unidad de Transformación Digital e Inteligencia Artificial. Resaltó que la parte de transformación digital se caracteriza por su enfoque transversal, ya que está centrada en la captura masiva de datos remotos (satélites, UAV/Dron…); la monitorización terrestre; la gestión masiva y digitalización de datos de tipo multisensorial, multifuente, multiescala, multiformato, entre otros; el análisis de información geoespacial y la representación y cartografiado de información espacial. Mientras que la inteligencia artificial se trata de una herramienta que nos permite modelar, predecir y controlar los procesos.
En última instancia, el director del Instituto agradece a los asistentes su participación en las jornadas e invita a participar a las unidades en la próxima convocatoria interna de proyectos del INUO.