Investigadores de la UJA desarrollan un bot de inteligencia artificial para que adolescentes puedan conversar sobre sus problemas emocionales

La conversación se realiza a través de la plataforma de mensajería Telegram.

Ansiedad, depresión, acoso escolar, desórdenes alimentarios… son solo algunos de los problemas que generan graves trastornos emocionales en los jóvenes. Detectar estos problemas de manera precoz resulta crucial para evitar el agravamiento de la salud mental de los adolescentes. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, uno de cada siete jóvenes de 10 a 19 años padece algún trastorno mental y el suicidio ya es la cuarta causa de muerte entre la población adolescente.

Ante esta situación, investigadores del grupo Sistemas Inteligentes de Acceso a la Información (SINAI) de la Universidad de Jaén (UJA), junto con miembros del Departamento de Psicología y del Departamento de Filología Inglesa también de la UJA, han desarrollado una inteligencia artificial que, con el uso de algoritmos de procesamiento del lenguaje natural, es capaz de mantener una conversación sobre diversos trastornos emocionales a través de la plataforma de mensajería Telegram.

“El objetivo de este novedoso sistema es doble: por un lado, se pretenden recopilar expresiones y mensajes que sirvan para el entrenamiento de sistemas de detección precoz; por otro lado, es una oportunidad para que los jóvenes hablen de sus emociones y conozcan mejor cómo se sienten de manera anónima, amigable y no invasiva, usando un sistema de comunicación con el que están muy familiarizados”, indica uno de los investigadores principales del proyecto y miembro del Grupo SINAI, Arturo Montejo.

Para conversar con esta inteligencia artificial solo hay que acceder a la web bighug.ujaen.es y dirigirse a la sección “bots”. Usando una interfaz como Telegram, el usuario podrá iniciar de manera inmediata una conversación con cualquiera de las variantes ofrecidas: Ada, Hugo o Big Hug. “A lo largo de varios días, el bot nos animará a conversar libremente sobre la depresión, la ansiedad, nuestros hábitos alimentarios o sobre cómo nos tratan nuestros compañeros de clase”, indica Montejo. En este sentido, toda la información registrada es confidencial y no se requieren datos que identifiquen a la persona.

Gracias a la información recopilada, el proyecto pretende la creación de herramientas de control parental o autoevaluación que ayuden a la detección precoz de trastornos emocionales y permitan una respuesta temprana que garantice un desarrollo emocional sano entre nuestros jóvenes. Según el investigador de la UJA, “indagar en la salud mental de la juventud es no solo un reto, sino una actividad imperiosa. La sociedad actual debe disponer de herramientas que ayuden a identificar situaciones de riesgo y a actuar preventivamente ante un problema muy grave: el deterioro de la estabilidad emocional entre nuestros jóvenes, un problema que la reciente pandemia ha empeorado”.

Esta tecnología forma parte del proyecto ‘Big Hug: Artificial intelligence for the protection of digital societes’, financiado por la Junta de Andalucía a través del Plan Andaluz de Investigación.

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grupo Sistemas Inteligentes de Acceso a la Información (SINAI)