En relación con la información difundida recientemente en rueda de prensa por representantes del sindicato Comisiones Obreras —en las que se acusa al Rector y a su Equipo de Gobierno de propiciar la eliminación de empleo en esta institución—, se emite el presente comunicado institucional, que tiene como propósito esclarecer la realidad de los hechos y garantizar el principio de transparencia que la sociedad jiennense exige. Por ello, es necesario manifestar lo siguiente:
En primer lugar, hay que trasladar de forma categórica un mensaje muy claro: la Universidad de Jaén no va a despedir a ningún trabajador, ni se va a rescindir contrato alguno. Vincular las medidas organizativas internas con supuestos despidos y destrucción de empleo carece por completo de fundamento real y solo genera una alarma social infundada e innecesaria.
Como ocurre al inicio de cada ejercicio académico y de acuerdo con la normalidad institucional, se procederá a la contratación del personal sustituto que resulte necesario para cubrir las bajas y las necesidades docentes que se identifiquen para el próximo curso. Es un procedimiento ordinario y perfectamente reglado; una operativa que se lleva aplicando desde hace décadas, no solo en la Universidad de Jaén sino también en la gran mayoría de las universidades públicas españolas.
En segundo lugar, es importante dejar claro que estas contrataciones se aprueban en el seno del Consejo de Gobierno, el máximo órgano de gobierno de la Universidad, al igual que el Plan de Organización Docente (POD) y sus criterios de elaboración. Es decir, las medidas impulsadas no corresponden a una imposición unilateral del Rector y de su Equipo de Gobierno. Las modificaciones en los criterios del POD fueron debatidas y aprobadas formalmente de manera mayoritaria por el Consejo de Gobierno de la Universidad de Jaén
En este sentido, las medidas adoptadas se alinean con la necesaria contención del gasto de personal y, por lo tanto, suponen un ejercicio de responsabilidad institucional. Persiguen de forma simultánea cuatro objetivos estratégicos orientados al cumplimiento de la legislación vigente y del modelo de gestión del Equipo de Gobierno de la Universidad:
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Garantizar la estabilidad y sostenibilidad económica a largo plazo de la Universidad, adaptándonos estrictamente a las exigencias que nos impone la legislación vigente.
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Blindar de forma efectiva el derecho a la estabilización y a la promoción de nuestro Personal Docente e Investigador (PDI), un compromiso que no solo emana de las leyes actuales, sino que formaba parte del núcleo de mi programa y compromiso electoral como Rector.
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Avanzar de manera decidida en la reducción de la temporalidad, dando cumplimiento a lo dispuesto en la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), con el fin de converger de manera progresiva hacia el límite máximo del 8 % fijado por la ley.
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Cumplir la legalidad, en particular las directrices de la LOSU y de la Ley de Universidades para Andalucía (LUPA).
Como servidores públicos, hay que recordar que el cumplimiento de la norma no es una opción de gestión, sino una obligación ineludible. Cualquier gestor público debe obrar con responsabilidad patrimonial y jurídica, anteponiendo los intereses generales de la institución y el acatamiento de la legalidad vigente a cualquier interés, deseo o aspiración individual o colectiva que se sitúe al margen del marco normativo.
Se asegura rigurosamente que ningún profesor de la Universidad de Jaén impartirá una carga docente superior a la que por ley le corresponda según su categoría profesional.
Un tercer aspecto a destacar es que no se puede desgajar este debate de la realidad presupuestaria que afrontamos. Como he denunciado en numerosas ocasiones, la Universidad de Jaén atraviesa una complicada situación económica provocada por la insuficiencia financiera derivada del incumplimiento del modelo de financiación por parte de la Junta de Andalucía.
Este escenario restrictivo nos obliga a gestionar desde hace varios años bajo una “economía de subsistencia”. Por responsabilidad, ante esta coyuntura, resulta obligatorio priorizar y dimensionar el alcance de las actuaciones universitarias. La realidad presupuestaria actual impide que se puedan mantener determinadas reducciones o minoraciones en el encargo docente. Esta racionalización del gasto de personal es aún más necesaria si consideramos el notable incremento de la edad media de nuestra plantilla y la necesidad de articular un relevo generacional ordenado y con plenas garantías de futuro para nuestra institución.
En cuarto lugar, y frente a las acusaciones de precarización, los hechos demuestran que esta Universidad de Jaén se encuentra inmersa en un ambicioso proceso de estabilización y promoción de su personal, quizás el más potente de los últimos años, al tratarse de una apuesta estratégica del Rector y su equipo. Una hoja de ruta que se articula sobre varios ejes:
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Plan para Profesorado Sustituto: Se encuentra en fase de negociación un plan específico para este colectivo que permitirá atajar la temporalidad estructural. Se ofrecerá la oportunidad de estabilización en los próximos tres años a todo el profesorado sustituto doctor, a tiempo completo, que acredite una determinada antigüedad en la UJA.
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Planes para Profesorado Asociado: Ya se ha aprobado el marco de estabilización dirigido al profesorado asociado laboral y al profesorado asociado CIS (concierto con las instituciones sanitarias).
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Planes de promoción a los Cuerpos Docentes Universitarios: Se procederá a la convocatoria inmediata de concursos de promoción para todo el profesorado titular de universidad que cuente con la acreditación a catedrático de universidad, replicando el procedimiento ya ejecutado para el paso de profesorado laboral acreditado a profesorado titular de universidad.
Realizadas estas consideraciones, y a modo de conclusión, es importante trasladar a la comunidad universitaria y a la sociedad jiennense que el futuro y el crecimiento de nuestra institución académica exigen una doble responsabilidad que este Rectorado va a mantener de forma inquebrantable durante todo su mandato:
Por un lado, continuar exigiendo de manera decidida a la Junta el cumplimiento íntegro del modelo de financiación acordado y de todos los compromisos firmados con el sistema universitario público andaluz.
Por otra parte, aplicar de puertas hacia dentro un ejercicio de corresponsabilidad con la ejecución de medidas de optimización, racionalización y eficiencia del gasto público, tanto en el capítulo de Personal como en el de Bienes y Servicios. Solo desde una economía saneada y sostenible, la UJA podrá seguir creciendo y dando la respuesta académica, científica, tecnológica y cultural que legítimamente demanda y merece la provincia de Jaén.