La nutrigenética, una revolución en las dietas personalizadas

Los genes influyen en la nutrición y lo que se come modifica los genes. Es la retroalimentación que Francisco Martín Bermudo, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, explicó a los alumnos del curso ‘Nutrición, gastronomía y calidad alimentaria’ en La Carolina.
Francisco Martín.
Francisco Martín.
Francisco Martín.

Los genes influyen en la nutrición y lo que se come modifica los genes. Es la retroalimentación que Francisco Martín Bermudo, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, explicó a los alumnos del curso ‘Nutrición, gastronomía y calidad alimentaria’ en La Carolina.

“La nutrición molecular es una disciplina relativamente novedosa que estudia las interacciones entre nuestra forma de alimentarnos y nuestros genes”, comentó Martín. Según el experto, esto supone que no todo el mundo asimila la comida de la misma manera. “Por ejemplo, se suele recomendar un consumo moderado de sal mediante una cantidad equivalente a 5 ó 6 gramos diarios porque, en caso de abuso, puede aparecer hipertensión. Sin embargo, debido a su determinación genética, una de cada tres personas tolera hasta 15 gramos al día”, especificó el catedrático.

Por tanto, en un futuro, la información recabada en los genes proporcionará una respuesta muy precisa sobre qué alimentos serán los más adecuados en la dieta diaria del consumidor. “Por supuesto, las dietas milagro podrían ser definitivamente erradicadas”, añadió.

Las investigaciones, que están ahora en pleno desarrollo, supondrán un avance importantísimo en el ámbito de la salud ya que, dentro de unos años, permitirán una nutrición personalizada. Sin embargo, el profesor Martín puntualiza que estas dietas individualizadas basadas en la determinación genética aún no son posibles: “Hay determinados profesionales que dicen diseñar un programa de ingesta de alimentos en función de las características de cada persona, pero esto es falso. Aún no tenemos capacidad para hacer este tipo de dietas y sólo podemos basarnos en la genética en apartados muy concretos, como el control de los lípidos en sangre”, explicó.

Pero no sólo la genética influye en la forma en que asimilamos los nutrientes. También se da el proceso contrario: “Determinados factores medioambientales pueden hacer que determinado gen se exprese o permanezca oculto y también que se transforme”, concluyó Francisco Martín.

Fuente: Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de La Carolina.

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