La promoción 1997-2001 de la Licenciatura en Química de la Universidad de Jaén (UJA) celebró el pasado 3 de octubre su 25º aniversario en un emotivo encuentro institucional y de reencuentro que reunió a egresados procedentes de distintos puntos de España, como Madrid, Zaragoza y Alicante.
El acto principal de la conmemoración se desarrolló en el Salón de Actos del edificio de la antigua Escuela de Magisterio de Jaén y estuvo presidido por el decano de la Facultad de Ciencias Experimentales, Diego Franco Jaime, acompañado en la mesa por el vicedecano de Química, Manuel Montejo, y la secretaria de la Facultad, Bienvenida Gilbert, en representación del Equipo Decanal. Asimismo, el encuentro contó con la presencia y participación de profesorado que impartió docencia a esta promoción, entre los que intervinieron María Victoria López Ramón y Manuel Melguizo Guijarro, en calidad de padrinos de la misma.
María José Ruedas Rama y Cayetano Martín-Peñasco Aguilar fueron los responsables de la lectura del discurso en representación de los egresados y las egresadas de la promoción. Destacaron que, tras un cuarto de siglo, los antiguos alumnos y alumnas desempeñan hoy su labor como docentes, en investigación, como empresarios, personal técnico cualificado y emprendedores. Durante su intervención, reflexionaron con continuos guiños a la Química sobre el paso del tiempo y el impacto duradero de su formación universitaria:
"Dicen que veinticinco años son muchos años, pero al volver a vernos este día tenemos la sensación de que el tiempo ha hecho algo parecido a lo que ocurre en una reacción química: ha transformado nuestra materia, pero ha dejado intacta nuestra esencia", subrayaron en su intervención los portavoces de la promoción.
Asimismo, dedicaron unas palabras de profundo agradecimiento a sus docentes por su exigencia y dedicación, destacando que les enseñaron a "pensar como profesionales". La jornada concluyó con un mensaje de fraternidad hacia el futuro, con el deseo de que "dentro de otros veinticinco años podamos volver a estar juntos y comprobar que, aunque la vida nos haya cambiado, la Química entre nosotros sigue siendo estable".
La celebración sirvió no solo para estrechar lazos entre compañeros y recordar vivencias en las aulas y laboratorios del campus de la UJA, sino también para reafirmar el orgullo de pertenencia a la institución académica jiennense.