El director del curso sobre ‘Agricultura y ganadería ecológica. Retos y oportunidades’, que se imparte en los XV Cursos de Verano Intendente Olavide de la Universidad de Jaén en La Carolina, el catedrático de Ecología de la UJA Roberto García Ruiz, ha denunciado el sometimiento de la producción intensiva a la tecnología.

Como ejemplo, se ha referido a los tomates de invernadero, que tienen un tamaño estandarizado para encajar con las máquinas que las distribuyen en función de su perímetro, una supeditación del producto a la técnica que en su opinión repercute negativamente en la calidad.

Así, Roberto García ha resaltado que el futuro del sector primario está vinculado al retorno a los métodos tradicionales, siempre que se apliquen a los mismos las mejoras derivadas de los conocimientos técnicos actuales.

En su opinión, el actual sistema intensivo de producción agrícola, fundamentado en la utilización de productos químicos, además de afectar al sabor de los alimentos cultivados, es pernicioso desde un punto de vista medioambiental. “Ya no hay abejas y apenas hay pájaros en los campos”, lamenta.

El catedrático de la UJA ha vinculado el auge de la agricultura ecológica al reconocimiento general de que las prácticas actuales de cultivo son insostenibles. García Ruiz ha admitido que los alimentos ecológicos son más caros de producir, coste que repercute en el precio final del producto, pero ha desmontado la afirmación de que para el agricultor es una apuesta de riesgo al no utilizar productos fitosanitarios químicos. Al respecto, ha aludido a una encuesta en la que han participado más de 90 agricultores ecológicos “y sólo 2 tenían un problema con las plagas”.

Dificultad para armonizar las costumbres de los inmigrantes con las leyes

El propósito de armonizar en el marco de la inmigración las costumbres del país de origen con las leyes del país receptor es tan complejo que en ocasiones deriva en un conflicto cultural con repercusiones legales. Así lo ha asegurado el catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Jaén, Guillermo Portilla, que dirige el curso ‘La Unión Europea ante la inmigración ilegal: ¿una cuestión penal?’, quien ha expresado la dificultad de encajar jurídicamente determinadas prácticas cuya legalidad depende del lugar en que se practiquen. Según ha declarado, para mayor confusión, determinados organismos internacionales conceden autonomía a determinadas comunidades para desarrollar sus costumbres.

La justicia occidental, ha añadido el ponente, no transige con determinadas prácticas que considera contrarias al Derecho, como la tortura, la ablación o el trato inhumano, “que otras civilizaciones toleran con el visto bueno parcial de organismos que valoran estas prácticas parte de la idiosincrasia de las comunidades indígenas”.

Fuente: Ayuntamiento de La Carolina.

Autor: Gabinete de Comunicación UJA (F.R.R.).