Manuel Parras Rosa asegura que la clave del reconocimiento de la IGP Aceite Jaén es que el consumidor sea capaz de pagar más por la calidad

Manuel Parras (tercero por la izquierda), junto a representantes de la Federación de Productores de Aceite de Oliva de Jaén

El catedrático de Comercialización e Investigación de Mercados de la Universidad de Jaén (UJA), Manuel Parras Rosa, aseguró hoy que la clave del reconocimiento de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Aceite de Jaén, por parte de la Unión Europea (UE), “no está solo en que certifiquemos aceites, sino en que los consumidores sean capaces de pagar un diferencial por dichos aceites”.

Manuel Parras ofreció hoy una rueda de prensa en la UJA, acompañado por representantes de la Federación de Productores de Aceite de Oliva de Jaén, que él preside, con el objetivo de mostrar su “alegría” al haber obtenido el visto bueno de la Comisión Europea a la solicitud de reconocimiento de la IGP Aceite de Jaén; un paso que consideró “decisivo, pero no el último”.

El catedrático de la UJA manifestó que el público nacional e internacional debe ser capaz “de tener una disposición a pagar más por esos aceites que están certificados con una calidad y que provienen de la zona productora más importante del mundo, donde hace 15 ó 20 años teníamos poca calidad, pero afortunadamente ahora, hacemos la mayor cantidad de aceite de calidad del mundo, y ésta es una cifra contrastada”.

Parras subrayó que la IGP es un reconocimiento de la UE a la calidad de los Aceites de Oliva Virgen Extra (AOVES) producidos en la provincia de Jaén, “que ha de servirnos para fomentar todavía más la calidad de nuestros caldos, posicionarlos y promocionarlos mejor en los mercados. La idea final es que este reconocimiento de calidad europeo se traduzca en mejores precios en los mercados y para eso hemos de trabajar”.

Este proceso culmina tras un proyecto largo, de nueve años, “y en algunos casos tortuoso”. A su juicio, que Jaén no estuviera posicionado “en la mente de los consumidores españoles y extranjeros como lugar de producción de aceite de oliva virgen extra de calidad era una anomalía”. Para Manuel Parras, éste es un “logro colectivo” y agradeció a sus compañeros de la Federación, a la Junta de Andalucía, a la Diputación provincial de Jaén, a europarlamentarios españoles y a los técnicos de las administraciones el esfuerzo de años.

En cuanto a aceites que podrán recibir la certificación, Manuel Parras aclaró que no todos los aceites de oliva vírgenes extra serán certificados como IGP Aceite de Jaén, ya que “éste es un club selecto, basado en la calidad contrastada, y no se podrán certificar bajo la IGP aceites de aceitunas recolectadas después de 31 de diciembre del año, ya que desde la Federación queremos trasladar el mensaje de que adelantar la cosecha es beneficioso para conseguir calidad”.

Asimismo, Parras Rosa expuso los pasos a seguir a partir de ahora, con el objetivo de que los aceites vírgenes extra de la provincia de Jaén sean reconocidos en los mercados. El primer paso “es la prudencia. Los tres meses”, dijo. El siguiente, conformar el Consejo Regulador de la IGP, como lo tienen las tres denominaciones de origen que están reconocidas en la provincia (Sierra Mágina, Sierra de Segura y Sierra de Cazorla), una vez que la Junta de Andalucía publique la Orden de aprobación del Reglamento de funcionamiento del mismo “y que, según la Directora General, es un asunto que saldrá en breve, y que fijará las reglas de funcionamiento, que aparecen en dicho Reglamento”, apuntó.

El objetivo es certificar aceites con IGP 'Aceite de Jaén' la próxima campaña 2020-2021.

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Gabinete de Comunicación y Proyección Institucional de la UJA (C.Q.R.)