“Vivimos en un mundo salvaje, pero tenemos las herramientas y creatividad para construir uno mejor”, reflexiona José Luis Anta Félez en ‘Panel de Expertos’ de UniRadio Jaén

José Luis Anta Félez y Julio A. Olivares.

José Luis Anta Félez, catedrático del Área de Antropología Social de la Universidad de Jaén, fue entrevistado este pasado lunes en el programa de divulgación científica ‘Panel de Expertos’ por Julio Ángel Olivares Merino, director de la emisora universitaria. Anta Félez es escritor y, a su vez, miembro del Grupo de Investigación Estudios en Sociedad, Arte y Gestión Cultural. Igualmente, disecciona críticamente la realidad en la prensa local jiennense. Como antropólogo, analiza la realidad cotidiana y ha publicado artículos sobre diversas temáticas, tales como el turismo mochilero o el papel de la mujer en el universo del olivar.  Durante la entrevista, el invitado reflexionó sobre la situación de la sociedad actual y puso algunos ejemplos procedentes de su experiencia como antropólogo.

En primer lugar, el docente, que humildemente “no se considera experto en nada”, definió la Antropología Social como una herramienta crítica que cuestiona y profundiza en las ideas esenciales que definen al hombre como ser humano. Tiene dos componentes básicos: el diálogo y la escucha del otro. Según Anta Félez, la Antropología está muy relacionada con la Sociología, aunque a diferencia de esta última, la primera ha sufrido una dura crisis interna. En palabras del invitado “el antropólogo es un especialista que critica y ama la realidad desde la implicación, ya que no se acomoda nunca a la realidad”. En este sentido, el profesor de la UJA señaló que “el hecho de hacerse consciente de los problemas ajenos es una enfermedad y, en multitud de ocasiones, el discurso del experto en el área no es políticamente correcto”.

A continuación, Anta Félez trató de explicar la metodología propia de esta rama científica, que explicó que se basa en implicarse y convivir con la sociedad a estudiar y escucharla y entenderla. En opinión de Anta Félez, el antropólogo debe sentir un amor profundo, altruista y melancólico por las preocupaciones sociales y plasmarlas en sus publicaciones. Se trata de un procedimiento analista que busca el lenguaje simbólico de la realidad para desmontar los entresijos de la vida.

En la segunda parte del encuentro radiofónico, José Luis Anta explicó algunos de los ejemplos con los que ha trabajado. Ha convivido con indígenas en el desierto de Atacama y también en la marginación de la etnia gitana como discurso de pobreza. Al respecto, expuso que “el Estado tiene herramientas como el Trabajo Social para convertir en menos racista y diferenciadora a la sociedad”. Igualmente destacó la demanda de alta productividad en un sector tan arraigado en Jaén como es el olivar que “elimina las posibilidades de implicación de la mujer porque el ámbito de la economía es independiente del género de quien lo trabaje”.

De la misma manera, el docente explicó la investigación llevada a cabo a partir de la idea de naturalizar ideas horribles como la muerte en el caso del Holocausto con el fin de banalizar el mal. Esta metáfora clásica de humanización del mal en campos de concentración, hasta el punto donde la vida se abre camino entre la muerte, encuentra en esta investigación un claro símil en la actualidad: en esta sociedad tan transparente, llena de muros de cristal, que impiden el contacto con las realidades paralelas de aquellas sociedades desfavorecidas. Según Anta, el ser humano se ha convertido en dualista especialmente tras el auge del fanatismo que, a lo largo de la historia, siendo esta transformación siempre el paso previo a acontecimientos muy oscuros.

Por último, y en un tono más distendido, José Luis Anta sacó a la luz su actitud frente a la vida diaria. “Como docente necesito un personaje para no erosionarme constantemente tras la exposición a un público muy crítico”. Firme defensor de la radio universitaria y de la labor creadora del conocimiento de la Universidad de Jaén, afirma que “el puesto de Rector implica un impulso de valentía y de responsabilidad”. En su ámbito privado, la pasión por el motociclismo le recuerda la fragilidad de la vida, al igual que en su vida laboral, en la que, como antropólogo social, no deja de preguntarse qué es la vida y a dónde se dirige el ser humano.

Autor

Fuente: UniRadio Jaén (M.P.R.).