Imagen del artículo Un asno que viene y va: el reiterado error de Cervantes en el ‘Quijote’. (The Conversation).

En 1604 Juan de la Cuesta finalizó la impresión (con fecha de 1605) de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, primera parte de la obra más relevante de la literatura española. Eran 46 capítulos en los que se narraba el inicio de las aventuras de Alonso Quijano y su fiel escudero Sancho.

Al imaginar al lector de entonces, sacudido por esas páginas, le veo pensando:

“Sancho, pobre y desdichado Sancho, fiel reflejo del hombre común, acostumbrado a perder cosas sin siquiera ser consciente de ello. Por Sierra Morena andabas en el capítulo 25, al pie de una alta montaña, cerca de un arroyuelo que recorría un verde prado, entre árboles silvestres y dulces flores. ‘Este es el lugar, ¡oh cielos!, que diputo y escojo para llorar la desventura en que vosotros mesmos me habéis puesto’, gritó sin juicio tu señor don Quijote, desdichado amante el de la Triste Figura que había decidido hacer allí penitencia de amor por su Dulcinea.

A pie de esta montaña llegaste, Sancho, a lomos de tu rucio, pero ahora, sin comerlo ni beberlo, se ha perdido o lo han robado. ¿Cómo lo explicas? ¿Cómo no lloras, Sancho? ¿Cómo no te lamentas hasta la desesperación? ¿O es que acaso ya lo has hecho y nosotros no lo sabemos? Caso extraño que, igual que desaparece, vuelve a aparecer en el capítulo 46 cuando tu señor te pide que ensilles a Rocinante y aparejes tu jumento”.

Así es. El asno de Sancho desaparece en el capítulo 25 y reaparece ya en el 46, sin explicación ni motivo patente. La anomalía no podía ser sino un error del autor, y esto lleva a Cervantes a publicar, ese mismo año de 1605, una segunda edición. En ella interpola dos pasajes, uno en el capítulo 23, en el que se narra el robo del rucio a manos de uno de los galeotes liberados por don Quijote anteriormente, y otro en el capítulo 30, donde Sancho cuenta cómo recupera su burro.

Sin embargo, esta tentativa de enmienda resultaría poco efectiva, pues la narración del robo se inserta dos capítulos antes de que el pollino aparezca referido por última vez.

Lectores, chistes y una tercera edición de 1608

El error doble (primero olvidar y después fallar en la enmienda) le iba a costar a Cervantes más de una burla por parte de sus contemporáneos. Lope de Vega, fiel rival del alcalaíno, le dedicaría incluso unos versos al asunto en su comedia Amar sin saber a quién:

“Decidnos della, que hay hombre

que hasta de una mula parda

saber el suceso aguarda,

la color, el talle y nombre,

o si no dirán que fue

olvido del escritor”.

La obra se representó por primera vez en 1627 y es bastante posterior a la publicación tanto de la primera parte del Quijote (1605) como de la segunda (1615). Eso indica que el chisme y las mofas debieron extenderse como la pólvora entre los lectores. No sorprende, pues, que Cervantes optara por volver a intentar subsanar el error en una tercera y última impresión de Juan de la Cuesta (1608).

Esta, tal y como ya había hecho de forma acertada la edición de Bruselas de 1607, mantiene la interpolación del robo erróneamente situada en el capítulo 23, pero elimina las alusiones posteriores que generaban inconsistencias.

Tengamos en cuenta entonces que, en cuestión de tres años, los lectores del Quijote pudieron leer tres “versiones” diferentes de la primera parte. La confusión, a pesar de lo baladí que pueda parecer al lector de hoy, no debió ser para nada intrascendente para Cervantes. En la escritura de una segunda parte, el autor tuvo que responder a lectores de una misma y, a la vez, distinta obra.

El Quijote de 1615 y una nueva forma de exculpación

La precipitada segunda parte del Quijote (Cervantes debía replicar con rapidez al malintencionado Quijote apócrifo de Avellaneda publicado en 1614) sale de la imprenta de Juan de la Cuesta en 1615.

No tuvo que esperar mucho el lector para encontrarse con la aclaración (siempre jocosa) del asunto del burro por el propio autor. El capítulo 3 sitúa en conversación al bachiller Sansón Carrasco con don Quijote y Sancho. Carrasco cuenta cómo sus aventuras, tras haber sido dadas a la estampa, son ahora conocidas en todo el mundo, y menciona algunos de los errores que sus más fervientes lectores le achacan. Entre ellos, evidentemente, está el del robo del rucio.

Así, en el capítulo siguiente, Cervantes, a través de Sancho, relata de nuevo la historia del robo y su rescate, achacando el error a un engaño del autor ficticio Cide Hamete Benengeli o, con clara intencionalidad de quitarse de encima la responsabilidad, a un descuido del impresor.

Genialidad en el equívoco

En fin, lo que está claro es que el error de Cervantes, doble o triple, es manifiesto e influyó tanto en la recepción como en la propia composición de la obra. De no haber habido faltas (si ello fuese posible) el grandioso Quijote de 1615 habría sido una obra diferente. La novela debe parte de su magnitud a los equívocos, desatenciones, celeridades, disputas y enemistades que implicaban a su autor y que Cervantes quiso subsanar rápidamente en la escritura de la segunda parte.

En este sentido, son muchos los estudiosos de Cervantes que defienden el carácter voluntario de sus descuidos, unas veces a modo de imitación (de Homero, por ejemplo) y otras con un patente tono paródico. Parece claro que el robo del rucio no pertenece a ninguno de estos casos, pero debemos admitir que ha acabado por integrarse en la técnica narrativa de Cervantes como elemento metatextual que influye positivamente en sus creaciones.

¿Qué tendrán los genios, verdad? Que hasta sus yerros terminan por ser brillantes.

 

Artículo publicado en The Conversation el 28 de enero de 2026

Autor
Pedro Fresno Chamorro. Doctorando en Literatura Española, Universidad de Jaén

Campus de Las Lagunillas.

El Equipo de Gobierno de la Universidad de Jaén ha tomado una serie de medidas urgentes de cara a este miércoles 4 de febrero, tras la elevación del nivel a situación operativa 2 del Plan de Emergencias de Andalucía por el riesgo de inundaciones y fenómenos meteorológicos adversos.

De esta forma, a través de un comunicado a la comunidad universitaria, ha anunciado la suspensión de toda actividad académica presencial en sus Campus de Las Lagunillas (Jaén) y Científico-Tecnológico (Linares), reanudándose con normalidad el jueves, 5 de febrero, salvo que las condiciones meteorológicas aconsejen lo contrario, en cuyo caso se informará por los canales oficiales (correo institucional, web y redes sociales).

En cuanto a la actividad del Personal Técnico de Gestión, Administración y Servicios, la misma se verá reducida a los servicios esenciales, que serán definidos por una instrucción de la Gerencia.

El Rector de la UJA, Nicolás Ruiz, ha explicado que estas decisiones se adoptan para garantizar la seguridad de la comunidad universitaria y además de lamentar las molestias ocasionadas, agradece s la comprensión ante esta situación excepcional.

Desde la Universidad de Jaén se ruega se sigan con máxima atención las recomendaciones e indicaciones de los canales oficiales del 112 Andalucía.

Autor
Rectorado
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Acto de reconocimiento al alumnado de Informática de la UJA participante en la Hora del Código.

Más de 1.000 estudiantes de Primaria y Secundaria de la provincia de Jaén han participado en la iniciativa ‘La Hora del Código’, desarrollada entre los meses de noviembre de 2025 y enero de 2026, que ha tenido como objetivo acercar las Ciencias de la Computación a dicho alumnado. Esta actividad divulgativa, organizada por la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) de la Universidad de Jaén y coordinada por el Departamento de Informática de la UJA, ha consistido en trabajar con este alumnado durante una hora para iniciarlos en las Ciencias de la Computación y demostrar que todo el mundo puede aprender a programar y comprender sus fundamentos básicos.

El proyecto, coordinado por la profesora del Departamento de Informática de la Universidad de Jaén, Lina Guadalupe García Cabrera, ha contado en esta edición con la colaboración de 14 estudiantes de Informática de la UJA, que han desarrollado más de 65 horas del código, y la participación de más de 1.000 estudiantes (desde 6º de Primaria hasta 1º de Bachillerato) de 13 centros educativos de la provincia de Jaén: Colegio Cristo Rey (Jaén), IES San Juan Bosco (Jaén), C.C. Andrés de Vandelvira (Jaén), IES Virgen del Carmen (Jaén), Colegio Guadalimar (Jaén), Colegio Altocastillo (Jaén), CEIP Cándido Nogales (Jaén), IES Juan López Morillas (Jódar), IES Gil de Zatico (Torreperogil), IES Sierra Mágina (Huelma) y CEIP Real Mentesa de (La Guardia).

Los 14 estudiantes de Informática de la UJA que han participado en esta iniciativa han recibido un reconocimiento por parte del Departamento de Informática de la UJA y la UCC+i, en un acto que ha contado con la asistencia de Julio Ángel Olivares Merino, director del Secretariado de Comunicación y Divulgación Científica, Manuela Ortega, directora del Secretariado de Proyección Corporativa, la coordinadora del proyecto, el secretario del Departamento de Informática, José Mª Serrano Chica, Francisco José Quesada Real, y Pedro González García, director del Instituto Andaluz Interuniversitario en Data Science (Dasci).

“Esta actividad, incluida en el Plan de Divulgación Científica y de la Innovación de la UJA, dinamiza y potencia el contacto entre la Universidad de Jaén y los centros educativos de la provincia, reforzando, de este modo, la misión estratégica y angular de la UJA en el territorio”, ha asegurado Julio Ángel Olivares, que destaca el número de alumnos al que ha llegado esta edición “que evidencia un aumento con respecto al curso pasado, lo que  subraya la buena salud de una iniciativa que busca fomentar el interés de dicho alumnado y, en especial, de las alumnas de Primaria y Secundaria por las disciplinas STEM”. Asimismo, Julio Ángel Olivares ha mostrado su agradecimiento al alumnado de la UJA que se ha iniciado “y disfrutado” en las labores de docencia al transmitir sus conocimientos y su motivación, así como al profesorado del Departamento de Informática implicado en la organización y al equipo de la UCC+i “por impulsar y hacer justicia a una iniciativa esencial en la necesidad de fomentar la igualdad de género en el ámbito de la tecnología”.

‘La Hora del Código’, un movimiento global que busca despertar vocaciones, sobre todo en las futuras ingenieras, comenzó como un desafío para introducir de forma divertida a los estudiantes en las Ciencias de la Computación, convirtiéndose en un evento de aprendizaje, celebración y concientización global. En este sentido, esta actividad divulgativa tiene entre sus objetivos: acercar la Informática a las niñas, ya que faltan informáticas; mostrar la presencia de las disciplinas STEM en el entorno; dar a conocer a los futuros profesionales de la ciencia la estrecha relación entre ciencia y sociedad; contribuir al fomento, a largo plazo, de las profesiones relacionadas con la Informática y la programación; crear entre la juventud un clima favorable a la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento, y, por último, convertir al personal investigador de la UJA en referentes actuales y cercanos para toda la sociedad.

Esta actividad cuenta con el apoyo del Instituto Andaluz Interuniversitario en Data Science (Dasci) y forma parte del XVI Plan de Divulgación Científica y de la Innovación de la UJA, que cuenta con el apoyo de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Innovación, Ciencia y Universidades.

Autor
Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) de la UJA

Beatriz López, Juan David Blanco, Juan de Dios Carazo y Gema Torres.

El Pabellón Deportivo de la Universidad de Jaén acoge durante este fin de semana el XI Torneo de Esgrima ‘Ciudad de Jaén’, prueba perteneciente al Circuito Andaluza de Esgrima, organizada por el C.D Esgrima Jaén, que va a congregar a un total de 256 participantes, la cifra más alta desde su celebración y de las más altas del circuito.

El torneo, organizado junto con el Patronato Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Jaén, la Diputación Provincial, la Federación Andaluza de Esgrima y la Universidad de Jaén, se darán cita deportistas de todas las provincias andaluzas. El sábado 7 de febrero competirán las categorías Infantil, Cadete, M11 y M13 y Torneo en silla de ruedas, Esgrima para Invidentes, quedando para el domingo 8 de febrero las categorías Junior, Absoluto y Veteranos; todas ellas, tanto las del sábado como las del domingo en las tres armas: florete, espada y sable. El domingo también se disputará el Torneo de Esgrima Histórica.

En la presentación de esta competición, el vicerrector de Universidad Sostenible y Saludable, Juan de Dios Carazo, ha mostrado su satisfacción porque las instalaciones deportivas universitarias acojan esta competición y ha agradecido al club que cuente con la UJA para su celebración, invitando a asistir a todos los aficionados a la esgrima a que asistan “a uno de los eventos del circuito que mejor ambiente tiene”.

Por su parte, la concejala del Área de Deportes Beatriz López ha destacado tanto la trayectoria del torneo, más de una década, que es ejemplo de la “capacidad organizativa” que tiene la ciudad y sus clubs, en este caso el C.D. Esgrima Jaén, así como la participación récord que se registrará, “que no es casualidad, sino ejemplo de cuando las cosas se hacen bien”.

Por último, el presidente del C.D. Esgrima Jaén, Juan David Blanco, se ha referido a la gran cantidad de participantes que aporta su club en todas las categorías, -incluyendo a los que participan en Esgrima adaptada en silla de ruedas-, un total de 28, siendo todos ellos procedentes de la cantera. Además, ha indicado respecto al Torneo Ciudad de Jaén que “es un clásico y un referente en el circuito Andaluz”. Respecto a la consecución de medallas, espera que un mayor número de tiradores puedan subir al pódium en varias categorías, respecto a la pasada edición.

Carácter inclusivo

El XI Torneo de Esgrima Ciudad de Jaén será el más inclusivo, al tener todas las modalidades que se pueden realizar en esgrima. En este sentido, volverá a incluir una competición de Esgrima para Invidentes (tiradores venidos de Valencia) y una competición de Esgrima en Silla de Ruedas, con la participación de tiradores de Jaén. En este sentido, el vicerrector Juan de Dios Carazo, que asistió a la presentación acompañado por la directora del Secretariado de Actividad Física, Deporte y Salud, Gema Torres, ha felicitado al C.D. Esgrima Jaén por el esfuerzo que realiza en incluir estas categorías y por la lección tan importante que nos dan sobre deporte inclusivo, un camino en el que también trabaja la UJA”.

Autor
Gabinete de Comunicación y Proyección Institucional
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Foto del artículo '¿Es mayor de 35 años y aún no es madre? Así es el estigma que viven las mujeres 'incompletas'.

 

Aunque en las últimas décadas se ha ampliado el reconocimiento social de la diversidad de trayectorias vitales, la maternidad opera como una norma que condiciona la vida de muchas mujeres. No ser madre después de los 35 años sigue generando presiones, estigmas y desigualdades que atraviesan los ámbitos social, laboral y emocional.

El discurso contemporáneo sobre las mujeres incorpora de forma creciente la idea de elección individual. La maternidad aparece, al menos en términos normativos, como una posibilidad entre otras. Sin embargo, esta aparente apertura convive con una realidad persistente: la maternidad continúa ocupando un lugar central en la construcción social de la identidad femenina.

Cuando una mujer supera los 35 años sin haber sido madre –ya sea por decisión propia, por dificultades reproductivas o por circunstancias vitales– su trayectoria sigue siendo objeto de juicio.

La maternidad como norma cultural

A pesar de los cambios sociales, la maternidad se sigue asociando a la idea de una vida femenina “plena” o “realizada”. El mandato de la maternidad adopta formas más sutiles, pero no desaparece. No se presenta únicamente como una opción vital, sino como una expectativa implícita que estructura las representaciones sobre lo que significa ser mujer.

Dicha expectativa se intensifica a partir de cierta edad: a partir de los 35 años se activa el discurso del llamado “reloj biológico”. Más allá de su dimensión biológica, se trata de una construcción social que establece una temporalidad normativa para la maternidad y refuerza el control simbólico sobre el cuerpo y las decisiones reproductivas de las mujeres.

En este contexto, la ausencia de maternidad suele interpretarse como una responsabilidad individual y rodeada de la necesidad de justificar las decisiones personales de las mujeres. La maternidad deja así de situarse en el ámbito de la elección para convertirse en una norma cultural cuyo incumplimiento requiere demasiadas explicaciones.

Invisibilidad social y jerarquías simbólicas

La no maternidad también tiene implicaciones en el ámbito de las relaciones. En muchos entornos, el hecho de ser madre continúa funcionando como eje organizador de la vida adulta y genera dinámicas de pertenencia y exclusión que sitúa a las mujeres sin hijos en una posición periférica.

Persisten representaciones que asocian la no maternidad con la soledad, la falta de vínculos o una supuesta orientación individualista.

Estas ideas colocan a las mujeres sin hijos en un lugar secundario dentro de espacios de la vida adulta y se convierte en tema central de socialización. Conversaciones y actividades cotidianas giran en torno a la crianza, reforzando la idea de que esta experiencia constituye el núcleo de la vida femenina.

Esta jerarquización simbólica genera la invisibilidad de otras formas de relación, cuidado y compromiso y contribuyen a percibir la identidad de las mujeres en una sociedad marcada por profundos roles tradicionales.

Impacto emocional, legitimidad y estigma

A pesar de los avances normativos y culturales, los estigmas asociados a la no maternidad siguen presentes. La idea de la mujer “incompleta”, “egoísta” o “fracasada” continúa formando parte del imaginario colectivo, aunque se exprese de manera menos explícita que en décadas anteriores.

El discurso del reloj biológico refuerza los estigmas al situar la responsabilidad de la no maternidad exclusivamente en las mujeres. La presión social no procede únicamente del entorno cercano, sino también de representaciones mediáticas y culturales que siguen mostrando la maternidad como destino natural e inevitable.

Las narrativas influyen tanto en la valoración social como en la forma en que las propias mujeres interpretan su experiencia vital, con efectos directos sobre la autoestima y el sentido de pertenencia.

Las consecuencias emocionales de este mandato social son relevantes. La presión constante por explicar la no maternidad puede generar sentimientos de culpa, inseguridad o insuficiencia, incluso cuando las decisiones tomadas responden a un proyecto de vida coherente.

Más allá de la maternidad

El análisis de estas dinámicas muestra que, pese a los avances discursivos, la maternidad sigue funcionando como una norma social que organiza la vida de las mujeres. No ser madre después de los 35 años se mantiene como una desviación respecto al modelo dominante.

Cuestionar esta lógica no implica restar valor a la maternidad, sino situarla claramente en el ámbito de la elección y no de la obligación. Reconocer la diversidad de trayectorias vitales resulta fundamental para avanzar hacia una sociedad en la que las mujeres no tengan que justificar continuamente sus decisiones ni su validez en función de un único modelo de vida.

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Artículo publica en The Conversation el 27 de enero de 2026.

Autor
María del Carmen Sánchez-Miranda. Área de Antropología Social de la Universidad de Jaén

Un aula de informática de la UJA.

La Universidad de Jaén (UJA) afianza su posición de liderazgo en el panorama universitario internacional al destacar en nueve grandes áreas de conocimiento en la reciente edición del Times Higher Education (THE) World University Rankings por especialidades 2026, una de las clasificaciones académicas más prestigiosas y rigurosas del mundo. Los resultados publicados por el mismo sitúan a la institución jiennense como un referente global, subrayando el éxito de su estrategia de modernización, digitalización e internacionalización impulsada a través de su III Plan Estratégico.

En concreto, la Universidad de Jaén mantiene su fortaleza en el ámbito tecnológico, siendo Informática y Ciencias de la Computación las disciplinas donde destaca, alcanzando el prestigioso tramo 301–400 a nivel mundial. A nivel nacional, comparte liderazgo con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), la Universidad de Córdoba (UCO) y la Universidad de Granada (UGR).

A este sobresaliente resultado se suma la fortaleza en Ingeniería, donde se afianza en el tramo 501–600, revalidando su capacidad tractora en materia de transferencia de conocimiento hacia el tejido industrial andaluz.

En el ámbito de las Ciencias, que incluye Química, Física y Matemáticas y Estadística, la Universidad de Jaén se alza como la segunda mejor universidad de Andalucía, situándose en el rango 601-800.

Asimismo, la UJA demuestra que la excelencia tecnológica se complementa con un profundo rigor humanístico y social, situándose en una destacada franja 501-600 en las áreas de Artes y Humanidades y Educación, evidenciando un modelo formativo integral de alto nivel.

Respecto al resto de los grandes pilares del conocimiento, el ranking THE 2026 reconoce el perfil equilibrado de la UJA. De esta manera, la institución logra una sólida presencia en Ciencias Empresariales y Económicas y Ciencias de la Vida, situándose todas ellas en la competitiva franja 601–800. Completan este mapa de excelencia la presencia en Ciencias Médicas y de la Salud (801–1000) y Psicología (601+).

El vicerrector de Estrategia y Universidad Digital de la Universidad de Jaén, Juan Martínez, ha expresado su satisfacción por los resultados obtenidos en el ranking THE 2026 de especialidades, destacando el esfuerzo y la dedicación de toda la comunidad universitaria. "Este reconocimiento internacional, que no es fruto de la casualidad, sitúa a la UJA como un ecosistema de investigación de impacto global en un amplio abanico de disciplinas. La clasificación evalúa la calidad de la docencia, el entorno investigador, el impacto científico medido a través de millones de citas globales, la proyección internacional y la transferencia de conocimiento. La presencia de la UJA en nueve áreas subraya la eficiencia de sus políticas estratégicas para atraer talento y generar un impacto real en la sociedad", ha declarado el vicerrector, que ha añadido que “la UJA mantiene su firme compromiso por la mejora continua y la búsqueda de la excelencia en todas sus áreas de conocimiento”.  “Con estos resultados, la Universidad de Jaén no solo eleva su prestigio reputacional, sino que garantiza a su alumnado, investigadores y tejido empresarial un entorno de máxima competitividad global desde el corazón de Andalucía”, remarca Juan Martínez.

Metodología:

La edición 2026 del ranking THE evalúa a más de 2.100 universidades de 115 países. El ranking THE World University Rankings utiliza 13 indicadores de rendimiento cuidadosamente calibrados para proporcionar las comparaciones más completas y equilibradas. Los indicadores se agrupan en cinco áreas: Docencia que mide la reputación de la enseñanza; proporción de personal por estudiante; proporción de doctorado por grado; proporción de doctorado otorgado por personal académico; Investigación, que mide la reputación de la investigación e ingresos, productiva e influencia (citas) por investigación; Perspectiva internacional, que cuantifica la proporción de estudiantes y personal internacional y finalmente, Ingresos de la industria.

El Times Higher Education (THE) World University Rankings por especialidades 2026 puede consultarse en la página web:

https://www.timeshighereducation.com/world-university-rankings/by-subject

Autor
Vicerrectorado de Estrategia y Universidad Digital.

Cartel de las I Jornadas Gastrolex.

La Universidad de Jaén acogerá este próximo miércoles 4 de febrero las I Jornadas Gastrolex, un encuentro académico centrado en la homogeneización semiautomática de corpus léxicos y en el papel metodológico de la inteligencia artificial generativa aplicada a la investigación lexicográfica y gastronómica.

Las jornadas se enmarcan en el proyecto Gastrolex, financiado como prueba de concepto para la validación de una herramienta léxica aplicada a la gastronomía (VALGLEX. Ref. R4 T.106_PPTIC2025), dentro del programa de Vicerrectorado de Investigación y Transferencia del Conocimiento de la Universidad de Jaén.

El encuentro, organizado por el equipo técnico de control léxico de Valglex, miembros del Seminario de Lexicografía Hispánica (HUM 922), tiene como objetivo principal contrastar metodologías, evaluar los límites de la automatización y reflexionar sobre los mecanismos de control humano, sesgo y validación colectiva en procesos de normalización léxica asistidos por IA.

El programa se estructura en tres bloques: una sesión de apertura y encuadre metodológico, dedicada al marco conceptual y a los objetivos generales de la Jornada; una sesión de contraste y validación metodológica, centrada en el análisis de casos y en la evaluación colectiva de procedimientos; una sesión de cierre, concebida como debate metodológico sobre resultados y líneas de trabajo futuras.

De esta manera, las I Jornadas Gastrolex se plantean como un espacio de reflexión, orientado a la investigación aplicada, la transferencia del conocimiento y la construcción crítica de herramientas digitales para el estudio del léxico especializado, reforzando el papel de la Universidad de Jaén como referente en lexicografía, humanidades digitales y patrimonio lingüístico.

Autor
Proyecto Gastrolex

Foto de familia con los egresados Alumni Paseo de la Fama 2025 reconocidos.

La Universidad de Jaén ha hecho entrega de los reconocimientos a las personas distinguidas en el Programa Alumni 2025, impulsado por el Vicerrectorado de Estudiantes y Empleabilidad, de las que el Rector, Nicolás Ruiz, ha remarcado su esfuerzo y talento, “tangible y transformador que impulsa a nuestra provincia y a nuestra sociedad”, lo que a su juicio confirma que la UJA cumple su misión más importante: formar personas que marcan la diferencia, educar ciudadanos con valores capaces de transformar la sociedad y tirar del carro de esta provincia, “que tanto talento necesita”.

En su intervención, Nicolás Ruiz les ha indicado que la UJA quiere que sean sus mejores embajadores, formen parte de la comunidad Alumni y refuercen su vínculo con la UJA.  ““Estáis aquí, porque brilláis, porque hacéis las cosas bien y porque vuestro éxito, al final, es la pequeña gran victoria de todos los que trabajamos en la UJA”. “La UJA sigue siendo vuestro hogar, y no solo hoy, sino en vuestro día a día. Queremos derribar la idea de que la universidad se acaba cuando se recoge el título. Al contrario. Queremos que esta nueva comunidad, la comunidad Alumni, sea la excusa perfecta para que volváis. Y cuando digo volver, me refiero a vivir los campus”, ha declarado el Rector.

En este sentido, ha asegurado que su trayectoria “hace más grande a la Universidad de Jaén y demuestra que el paso por nuestras aulas deja huella”. “Necesitamos que ese talento que habéis demostrado fuera, revierta también aquí dentro. Queremos que seáis mentores, que participéis en nuestras actividades universitarias. Me encantaría veros participando en la vida de los campus: venid a las actividades culturales, usad las instalaciones deportivas, sumaos a las iniciativas solidarias. Os necesitamos cerca”, ha añadido Nicolás Ruiz.

“El éxito de la Universidad de Jaén no se mide por el número de edificios ni por el posicionamiento en ránkings internacionales; se mide por vuestras trayectorias. Vuestro triunfo profesional es nuestra mayor victoria académica. Vosotros/as sois el mejor resultado de nuestro esfuerzo”, ha concluido Nicolás Ruiz.

Comunidad Alumni UJA

Por su parte, la vicerrectora de Estudiantes y Empleabilidad de la UJA, Mª Teresa Pérez Giménez, que ha acompañado al Rector en la mesa junto a la directora de Secretariado de Empleabilidad, Emprendimiento y Programa Alumni, Mª Rosa Vallecillo Gámez, ha indicado que la presencia en este acto de las personas reconocidas “demuestra que la Universidad de Jaén no camina sola, sino que está rodeada de una sociedad que cree en el talento y en la proyección de sus egresados, finalidad para la que trabajamos todos los que nos implicamos en algún puesto de gestión”. Asimismo, ha indicado que son “el espejo en el que queremos que se miren nuestros actuales estudiantes”.

En referencia al programa Comunidad UJA, que ha sido presentado por el alumni Rubén Manceda, ha indicado que nace para que el hilo de los egresados con la Universidad “no se rompa nunca”. “A menudo decimos que la universidad es una etapa de paso, pero la realidad es que nadie se va del todo de la UJA. Queremos seguir acompañándoos, apoyando vuestro emprendimiento y celebrando cada uno de vuestros pasos, haciendo que nuestra Universidad brille”, ha indicado María Teresa Pérez Giménez.

Los egresados reconocidos, con la entrega de la beca verde dorada, la estrella y la orla, han sido: María Magdalena Castellano Botías, Grado en Relaciones Laborales y RRHH, responsable del área laboral y de segura social en Olea Asesores (enero); Lucía González López, Grado en Trabajo Social, presidenta del Colegio Oficial de Trabajadores Sociales de Jaén (Febrero); José Alcántara Castellano, Diplomatura en Magisterio, dinamizador de emprendimiento en Inserta Empleo Jaén (marzo); Gabriel José Moreno Segura, Grado en Ingeniería Informática, creador de Yusapi, Fundación ONCE (abril); Julia España Fernández, Grado en Filología hispánica, profesora de lengua-literatura y escritora (mayo); Carlos Moral Rubio, Grado en Ingeniería Telecomunicaciones, director en el departamento de IA y efectividad en DENTSU (junio); Rocío Uceda Carrillo, Doble Grado en Derecho y ADE, creadora de WANT and BE (julio); Ana María Espinar Bonoso, Doble Grado en Derecho y ADE, creadora de WANT and BE (agosto); Juan Alberto Peñuela Carrillo, Licenciatura en Filología inglesa y Diplomatura en Turismo, creador de Capsule Desarrollo SL y Sozyally Servicios Sociocomunitarios SL (septiembre); Julio García Martínez Octubre, Grado en Química, Ingeniero de soporte en Agilent Technologies (octubre); María Fernández Martínez, Grado en Enfermería, directora de enfermería del 061 (noviembre); Daniel González Pérez, Grado en Psicología, director ejecutivo de Wikimedia España (diciembre).

Autor
Gabinete de Comunicación y Proyección Institucional

El Rector de la UJA, junto con la presidenta de la Asociación de la Prensa de Jaén, Ana Sola.

El Rector de la Universidad de Jaén, Nicolás Ruiz Reyes, asistió el pasado viernes, 30 de enero, al acto de reconocimiento a la Universidad de Jaén, que realizaron la Asociación de la Prensa de Jaén (APJ) y la Demarcación Territorial del Colegio de Periodistas de Andalucía, con motivo de los actos del Día del Patrón de los Periodistas

El Rector de la UJA mostró su agradecimiento por este reconocimiento, ya que “para una institución pública como la nuestra, no hay mejor auditoría que la de una Prensa libre y profesional”, y que “hayáis decidido premiar nuestra trayectoria, lo que somos, lo que hacemos, es el mayor estímulo para seguir trabajando por el futuro de Jaén”. En este sentido, añadió que el Periodismo riguroso y la Universidad de Jaén “compartimos una trinchera: la defensa de la verdad, del conocimiento contrastado y del espíritu crítico”. Nicolás Ruiz recordó que la UJA, desde su creación, “ha tenido una vocación muy clara: ser el corazón que bombea conocimiento, cultura e innovación a cada rincón de nuestra provincia.

La Asociación de la Prensa de Jaén y la Demarcación Territorial en Jaén del Colegio de Periodistas de Andalucía hicieron entrega de una distinción a la Universidad de Jaén, en reconocimiento a su labor en pro del desarrollo y la vertebración territorial de la provincia.

El periodista y miembro de la APJ José Liébana ensalzó el valor y la importancia de la Universidad de Jaén en la vertebración de la provincia. “A lo largo de sus más de tres décadas de trayectoria ha sido un motor de desarrollo y cohesión para el conjunto del territorio y una palanca fundamental de investigación, innovación y progreso social”, apuntó.

El acto, que tuvo lugar en la Sala Pascual Rivas de la Antigua Escuela de Magisterio, estuvo guiado por la presidenta de la Asociación de la Prensa de Jaén, Ana Sola, quien entregó la placa de reconocimiento a Nicolás Ruiz, así como el diploma del primer Socio de Honor de la Asociación de la Prensa de Jaén, que se otorgó al decano del periodismo andaluz, Antonio Checa. Este último, habló de su libro ‘Andalucía en el sur de Europa. ¿Qué cambió autonomía?’, en compañía del periodista y miembro de la APJ Ginés Donaire.

Autor
Gabinete de Comunicación y Proyección Institucional

Investigadores de la UJA, con otros investigadores, en la Antártida.

Desde que partieran el pasado 7 de enero, los cuatro investigadores de la UJA que participan en la Campaña Antártica Española 2025-2026 en el marco de un proyecto nacional de investigación (SUPRODEI), Alfonso Ontiveros, Isabel Abad, Manuel Ureña y Mario Sánchez-Gómez, se hallan en Isla Decepción desarrollando labores de investigación.

Se trata de la segunda campaña en esta isla volcánica del archipiélago Shetland del Sur, junto a la península antártica, con el objeto de estudiar sobre el terreno los materiales más susceptibles ante inestabilidades de ladera. Las zonas volcánicas sufren deslizamientos y flujos de barro denominados lahares que han provocado históricamente catástrofes de envergadura similar a las propias erupciones. Para su estudio, además de los muestreos de las diversas unidades geológicas y geomorfológicas, se está realizando una modelización 3D con diversas técnicas geomáticas de varias zonas piloto, donde son patentes movimientos de ladera que pueden poner en riesgo la actividad humana en la isla.

En Isla Decepción, España cuenta con la base científica Gabriel de Castilla (operada por el Ejército de Tierra) que brinda todo el soporte necesario para que los científicos lleven a cabo sus investigaciones en las mejores condiciones posibles. Desde allí, los miembros del equipo de la UJA explican que esta isla ofrece unas condiciones excepcionales para este estudio, ya que la alteración de los materiales volcánicos es mínima. De esta manera, una vez tomadas las muestras, la base cuenta con un módulo científico donde los investigadores pueden procesarlas para su envío a España. Una vez de vuelta a casa, se podrá llevar a cabo una caracterización completa de las mismas desde el punto de vista de las propiedades físicas, geoquímica, mineralogía y granulometría, entre otras cosas, lo que permitirá avanzar en los objetivos del proyecto.

El trabajo en un medio tan hostil como en el que se hallan (bajas temperaturas, viento intenso, orografía compleja con hielo y necesidad de desplazamientos marítimos por el interior de la bahía de esta caldera volcánica) implica una dificultad añadida al trabajo que desarrollan. Es por ello que la programación diaria en la base militar es vital, así como la coordinación entre los distintos proyectos científicos que se están desarrollando. Para ello, tras el pronóstico detallado del tiempo que varios técnicos de la AEMET realizan para la región, se organiza una reunión diaria donde se plantean las tareas del día siguiente y qué apoyo necesitan de la dotación militar.

Campaña Antártica Española 2025-2026

Durante la Campaña Antártica Española 2025-2026 se están llevando a cabo en las bases antárticas españolas actividades relacionadas con 28 proyectos de investigación: 15 proyectos del Plan Nacional de Investigación y de Cooperación Internacional de la Agencia Estatal de Investigación, 3 series temporales, 1 proyecto de oportunidad del Ministerio de Defensa (IHM-DGAM-INTA) y los servicios de vigilancia volcánica, responsabilidad del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y de predicción meteorológica a cargo de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

Además, se están desarrollando 2 proyectos del programa europeo POLARIN (Polar Research Infrastructure Network) y se presta apoyo a 6 proyectos de investigación de otros programas antárticos nacionales (Portugal, Alemania e Italia).

En total durante esta campaña antártica, participan cerca de 190 personas, de las cuales 100 pertenecen a la comunidad científica relacionada con los proyectos de la AEI, las series históricas y servicios, el MINDEF y el apoyo internacional, junto a las 90 personas, entre personal técnico de la UTM (en BIO Hespérides, BAE Juan Carlos I y Campamento Byers) y la dotación del ET en la BAE Gabriel de Castilla, que incluye personal del Cuerpo de Ingenieros, y la dotación del BIO Hespérides.

Las actividades científicas se distribuyen en proyectos de Ciencias de la Vida (27%), Ciencias de la Tierra (41%) y Ciencias Físicas (23%), y los servicios (9%) si bien mayoritariamente son proyectos multi y pluridisciplinares y algunos en la frontera del conocimiento.

Autor
Proyecto SUPRODEI. Campaña Antártica 2025-2026